En los primeros años de escolaridad, los niños desarrollan las habilidades matemáticas fundamentales que impactarán en su aprendizaje futuro. Tradicionalmente, se ha esperado a que los alumnos fracasen para empezar a actuar.
La evidencia científica demuestra que una intervención temprana puede prevenir dificultades a largo plazo y mejorar significativamente el rendimiento de los alumnos.
Identificar estas dificultades a tiempo permite actuar sobre el bajo desempeño con estrategias adecuadas, evitando que se convierta en un problema.
El rendimiento matemático sigue una distribución normal. Los alumnos por debajo del percentil 30 (zona de bajo desempeño) es probable que no sigan el ritmo de su clase. Dentro de estos alumnos, debemos distinguir aquellos que tienen una dificultad de aprendizaje de los que no han recibido los estímulos adecuados en el pasado.
Con el paso de los cursos, podemos discernir de forma orgánica qué alumnos forman parte de cada grupo. Sin embargo, si esperamos a intervenir hasta ese momento, suele ser demasiado tarde para ambos casos. Si, por contra, intervenimos pronto, las diferencias de nivel en el aula se reducen significativamente.
En este marco agrupamos a los alumnos en 3 Tiers, en función del grado de apoyo que necesitan.
Al finalizar la intervención, del 30% inicial en zona de bajo rendimiento, 4 de cada 5 alumnos salen de ella, respondiendo a la intervención.
La no respuesta a la intervención indica una posible dificultad de aprendizaje y la necesidad de soporte más intensivo.
El programa de intervención temprana va dirigido a alumnos de 1º y 2º de primaria que presentan dificultades en matemáticas. Está diseñado para identificar y abordar, desde sus inicios, las dificultades en habilidades matemáticas. Una vez termina la intervención, se evalúa a cada alumno para ver su progreso.
Análisis de todos los precursores del rendimiento matemático: velocidad de ejecución, velocidad de procesamiento, conocimiento de los números, comparación de magnitudes, recta numérica rango 0-100, memoria de trabajo, fluidez aritmética y razonamiento lógico.
Comparativas con el baremo universal y otras clases del centro: Permite conocer el desempeño de cada alumno en relación con estándares universales y con sus compañeros.
El estudio “Desarrollo y validación de un marco de respuesta a la intervención semiautomático y escalable en matemáticas” realizado en España y publicado por la revista Springer Nature demuestra la eficacia del programa.
Se tomó una muestra de 418 alumnos repartidos en 13 centros, 5 recibieron la intervención y 8 actuaron de grupo control.
Se demostró que el 81% de los estudiantes que tienen un rendimiento inferior en matemáticas y que han participado en intervenciones tempranas logran mejorar su fluidez aritmética.