La Secretaría Municipal de Educación de Río de Janeiro gestiona más de 1.500 escuelas y acompaña el aprendizaje de cientos de miles de alumnos. En un contexto así, cualquier cambio educativo debe ser cuidadoso, medible y sostenible. Por eso, cuando la ciudad decidió explorar nuevos caminos para enseñar matemáticas, el punto de partida fue claro: empezar con un piloto pequeño, observar qué ocurría en las aulas y evaluarlo con una mirada independiente.
Así nació la colaboración entre SME-Rio, Innovamat, Fundação Lemann y el centro de investigación, Germina.
«Los niños están más interesados, más motivados. Tienen un razonamiento lógico más rápido que incluso les permite aplicar las matemáticas en otras disciplinas.»
Evelin, asesora pedagógica de la Secretaria de Educación de Río de Janeiro