Las tablas de multiplicar

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Las tablas de multiplicar son el contenido estrella de 3º de primaria. Es innegable que, cuando pensamos en aprendizaje de las matemáticas, nos vienen a la cabeza las tablas.
En este artículo vamos a desgranar cómo es el aprendizaje de las tablas de multiplicar con Innovamat y cómo podéis acompañar a los alumnos desde casa.
Quizás algunos de vosotros compartáis este recuerdo: cuando cursaba 3º de primaria, mi madre me preguntaba las tablas de multiplicar para que las aprendiera. A veces las canturreábamos, otras veces ella decía «siete por tres» y yo respondía el resultado.
Recuerdo el esfuerzo que me suponía memorizarlas, y que, cuando llegaba a clase, me daba cuenta de que aún no las había aprendido, o que nunca recordaba cuánto era 7 × 8. El único recurso del que disponía era canturrear la tabla.
Hoy estamos del otro lado, acompañando a nuestros hijos en el aprendizaje de las tablas de multiplicar. Pero ahora, ellos lo harán de un modo muy diferente.
Con la propuesta de Innovamat aprenderán las tablas de multiplicar entendiendo los resultados, para, finalmente, mecanizarlas.

Como ya hemos dicho otras veces, creemos en el potencial que tienen los alumnos para deducir, y es que las matemáticas son una ciencia puramente deductiva. Así pues, ponemos la capacidad de razonamiento en el foco del aprendizaje de las matemáticas, y para ello guiamos a los alumnos para que dispongan de recursos para poder resolver todo tipo de situaciones.
Nuestros hijos ya han ido sentando las bases del pensamiento multiplicativo en el primer ciclo de primaria: cada vez que contaban de 2 en 2 o de 5 en 5, cuando buscaban dobles y mitades o cuando contaban objetos agrupados.
Pero es a partir de 3º y 4º de primaria cuando trabajan la construcción de las tablas para poder llegar a mecanizarlas. Pero… ¿qué significa construir las tablas?
Decimos que las construimos porque, justamente, potenciamos la capacidad deductiva de los niños y niñas. Basándonos en lo que ya conocen, como la suma iterada (2 + 2 + 2), deducimos que contando de 2 en 2 construimos la tabla del 2. O que la tabla del 4 es el doble de la del 2. Y así, con todas, encontramos patrones y repeticiones que nos ayudan a deducir y construir las tablas. Pero esto no sería posible si no tenemos en cuenta diversos aspectos:

Todas las tablas, del 1 al 9, se pueden deducir y construir razonando. Bueno, todas excepto una, la del 7. Para ella volveremos a recuperar los resultados que ya conocemos (2 × 7, 3 × 7, 4 × 7…). Si nos apoyamos en el modelo rectangular (que veréis en la siguiente imagen), podemos ver que 4 veces 7 es lo mismo que 7 veces 4.

Una vez aprendidas, llega el momento de mecanizarlas a través de la práctica. Durante este proceso de mecanización, nuestros hijos tienen herramientas variadas para resolver situaciones de duda. Por ejemplo, para resolver 7 × 8, podrán recurrir a la tabla 8, a la del 4 y hacer un doble, restar 8 unidades a 8 × 8 o, por qué no, canturrear la tabla.
La secuencia en la que introducimos las tablas de multiplicar y cómo las trabajamos es importante y tiene una razón de ser sólida y avalada por nuestras referentes didácticas, como explicamos en este vídeo.
A continuación, te damos algunas ideas para que podáis ayudar a vuestros hijos en el aprendizaje de las tablas de multiplicar desde casa:

Si te has quedado con ganas de saber más, puedes leer este artículo del blog.