Más allá del aula: la nueva Práctica extra para casa

Ana Arias
Ana Arias
01/12/2025|7 min de lectura
Más allá del aula: la nueva Práctica extra para casa

En los últimos años, el debate sobre los deberes ha sido recurrente. Como claustro, la pregunta es doble: ¿Debemos enviar tareas para casa? Y, si lo hacemos, ¿cómo nos aseguramos de que sean realmente efectivas para el aprendizaje?

Desde Innovamat, nuestro foco principal siempre ha sido desarrollar una propuesta para llevar a cabo en el aula. Al fin y al cabo, es allí donde el pensamiento matemático se siembra y se cultiva.

Sin embargo, como fruto de nuestra colaboración con diferentes centros y familias, hemos identificado una demanda por parte de algunos de ellos que va más allá del trabajo que realizamos en el aula: la necesidad de contar con tareas para casa que no solo sirvan como práctica adicional, sino que abran una ventana estructurada a las familias y les permitan comprender mejor cómo los niños y niñas aprenden matemáticas.

La estructura de la nueva Práctica extra

La propuesta de Práctica extra consiste en un recurso por sesión, que se incluye tanto en el Laboratorio de los Números como en Aventuras.

Esta práctica se ofrece en todas las sesiones de 3º a 6º de primaria, que son los cursos de primaria que se centran de manera más directa en la institucionalización y automatización de ciertos contenidos y estrategias, y donde hay una mayor demanda de recursos para generar un hábito de práctica fuera de la escuela.

La filosofía detrás de este nuevo recurso

Es fundamental entender que esta práctica extra nunca pretende sustituir los momentos esenciales del aula: la construcción activa del conocimiento y la institucionalización de los conceptos. El aula es el espacio donde, a través del diálogo y la exploración guiada, se descubre el sentido matemático. Por su parte, la práctica en casa no debe ser el lugar para la siembra de ideas nuevas, sino el riego constante que permite al alumnado ganar fluidez y automatizar a través de una mayor exposición a situaciones de práctica.

Pero, ¿cómo nos aseguramos de que este «riego» sea verdaderamente rico y efectivo?

La clave está en la coherencia. Al igual que las guías didácticas y recursos de aula deben apostar por promover el aprendizaje a través de actividades y tareas que invitan a observar, razonar, conectar y reflexionar, la práctica para casa debe estar diseñada bajo la misma óptica.

La clave no es ofrecer una hoja llena de cálculos mecánicos o ejercicios reproductivos. Se trata de proporcionar una oportunidad complementaria para consolidar contenidos, a la vez que se movilizan y ponen en práctica diferentes procesos matemáticos.
Fijaos en la diferencia entre estos dos casos. En lugar de pedir al alumnado que resuelva una lista de operaciones aditivas, los animamos a completar cascadas numéricas donde tienen que razonar por dónde empezar, el tipo de operación que necesitan realizar (suma o resta) y la estrategia que quieren usar para resolverla.

Fijémonos también en este otro ejemplo. En lugar de clasificar figuras ya dadas, les planteamos la búsqueda de triángulos en un geoplano, invitándolos a reflexionar sobre la relación entre el número de lados iguales y el número de ejes de simetría. El objetivo no es solo practicar vocabulario geométrico y la representación de triángulos que cumplan unas condiciones dadas, sino que también se pretende que el alumnado se dé cuenta de una regularidad que caracteriza a estos polígonos: si tienen dos lados iguales y uno distinto, siempre tienen un único eje de simetría. Por otro lado, si todos sus lados son desiguales, nunca tienen ejes de simetría.

Apostar por la autonomía

La propuesta de práctica extra se ha diseñado para que sea accesible y autónoma para los alumnos. Por ello, cada página cuenta con elementos de apoyo que los guían en su trabajo individual:

  • Textos introductorios: Apelan directamente al alumno y le especifican qué puede esperar de esta práctica extra. Además, en algunos casos (como en las sesiones de práctica de estimación), ponen de manifiesto la necesidad de practicar y comprender mejor el contenido sobre el cual estará trabajando.
  • Enunciados claros: Son cortos y comprensibles, y a veces incluyen ejemplos resueltos que ayudan al niño o niña a comprender mejor lo que tiene que hacer.
  • Ayudas directas: Se ofrecen ayudas o referencias directas a los contenidos trabajados en clase. Por ejemplo, en las primeras prácticas de conversiones entre unidades de medida, se incluyen referencias que ayudan a resolver las actividades con mayor facilidad.
  • Guía para la autovalidación: Finalmente, también se incluyen preguntas de autovalidación que guían al alumno a detectar posibles errores sin necesidad de recurrir a un adulto. Por ejemplo:

Cómo usar la Práctica extra

El propósito de la práctica es que los alumnos tengan más oportunidades de las que se dan en el aula para consolidar su aprendizaje. No obstante, es crucial que este objetivo sea percibido por los alumnos.

Si la práctica se ve como un trámite o una herramienta de control, se corre el riesgo de que el alumno recurra a métodos que perjudiquen su aprendizaje, como copiar o la aplicación automática de procedimientos.

Para evitarlo, considera estos puntos clave:

  • Sé selectivo: Que haya una propuesta de práctica para cada sesión no implica que se tenga que enviar siempre. Envía la práctica que consideres necesaria en cada situación.
  • Considera el contexto: ten en cuenta el número de horas que el alumno ya pasa en la escuela, la necesidad de equilibrio entre las distintas materias y las condiciones individuales de cada alumno para poder realizar la tarea fuera del horario escolar.
  • La dedicación es lo que cuenta: El interés dedicado a cada práctica es un factor más importante para el aprendizaje que la cantidad de prácticas que completan.
  • Seguimiento consciente: Un seguimiento consciente hace que el alumno muestre más interés. De esta manera, podrá aprovechar este recurso para mejorar su aprendizaje, viendo el valor del trabajo realizado y no solo la posible calificación o penalización por no hacerlo.
  • Fomenta la discusión: Utiliza algunas actividades enviadas a casa para hacer puestas en común o discusiones en clase, eso sí, sin dejar de lado las sesiones que permiten construir conocimiento e institucionalizarlo. La reflexión colectiva fomenta que la práctica cobre un sentido real en la dinámica del aula.

Una nueva ventana para familias interesadas

Para facilitar la comunicación con las familias y asegurar que dispongan de herramientas para comprender mejor lo que se espera de los niños y niñas, hemos diseñado dos recursos principales que acompañan las propuestas de práctica:

Solucionario comentado

Todas las propuestas de práctica disponen de un solucionario accesible mediante un código QR. Este no solo ofrece la respuesta a las tareas planteadas, sino que a menudo incluye explicaciones que ayudan a comprender:

  • El propósito de las tareas.
  • Las posibles estrategias y razonamientos que esperamos que surjan.

Páginas explicativas de estrategias

Hemos diseñado páginas explicativas que acompañan algunas propuestas concretas y describen estrategias clave (como hechos conocidos-hechos derivados, la estrategia de saltos, etc.) así como factores importantes que, dada la propia experiencia escolar, pueden generar dudas (como, por ejemplo, el orden en que se construyen las tablas de multiplicar). Este recurso está principalmente orientado a aquellas familias que:

  • No estén familiarizadas con las diferentes estrategias.
  • Quieran comprender con mayor profundidad cómo trabajamos y por qué lo hacemos.

Ejemplo de página explicativa sobre la estrategia de saltos.

Si quieres saber más…

Si deseas saber más sobre el papel de la práctica para casa y cómo podemos maximizar su efectividad, te recomendamos leer el artículo ¿Cuál es el papel de los deberes? Cómo diseñarlos para que sean efectivos en la consolidación del conocimiento de Cecilia Calvo, doctora en Didáctica de las Matemáticas.