Evidencia sobre Innovamat: lo que sabemos hoy

Marc Colomer
22/05/2026|6 min de lectura
Evidencia sobre Innovamat: lo que sabemos hoy

¿Qué impacto tienen los recursos de Innovamat en las aulas? Es una pregunta que nos hacemos constantemente, y que también nos hacen a menudo docentes y familias. Si tú también te lo preguntas, en este artículo vas a encontrar una fotografía de lo que sabemos hoy sobre el impacto de nuestra propuesta en las aulas.

Pero la evaluación de programas educativos no es algo sencillo. Requiere tiempo, compromiso y recursos. Y requiere una mirada amplia, donde se miden resultados en pruebas estandarizadas, pero también actitudes, percepciones, calidad de implementación y análisis de contenido. En este artículo podéis leer más sobre cómo entendemos la evaluación de programas educativos y por qué los matices son tan importantes.

La evidencia en el centro desde el primer día

Desde que se fundó Innovamat, lo tuvimos claro desde el primer día: cada decisión tenía que estar respaldada por evidencia científica. La investigación está presente en cómo diseñamos las trayectorias de aprendizaje, en cómo acompañamos a los docentes, en cómo analizamos lo que ocurre en las aulas y en cómo revisamos nuestra propuesta para seguir mejorando.

Esto implica poner la ciencia en el centro, pero también tender puentes entre la investigación y el aula. Por eso, desde el inicio, nos apoyamos en el conocimiento de expertas en didáctica de las matemáticas, como Cecilia Calvo y Laura Morera, y construimos una propuesta que no solo define qué aprender, sino también cómo acompañar a los docentes para hacerlo posible. Porque el cambio en el aprendizaje de las matemáticas no llega por los materiales solos: llega cuando los docentes tienen el conocimiento, el apoyo y las herramientas para transformar lo que ocurre en el aula.

Si quieres conocer mejor por qué somos una organización basada en investigación y cómo entendemos la evidencia científica en educación, te invitamos a leer el siguiente artículo de Andreu Dotti, director general de Innovamat.

Por qué la investigación necesita evidencia científica

Una propuesta con base: qué proponemos y por qué debería funcionar

Antes de saber si un programa tiene impacto, vale la pena preguntarse qué propone y cómo lo propone. Los programas de Innovamat se apoyan en principios teóricos y didácticos recogidos en el Libro Blanco de Innovamat, y esos principios ya han sido objetos de investigación. Por ejemplo, un análisis cualitativo de las guías didácticas muestra que estas incorporan características asociadas a actividades matemáticamente ricas, como tareas que invitan a razonar, conectar ideas, comunicar estrategias y participar en discusiones matemáticas con sentido (lee el artículo)

A esto se suman revisiones externas de contenido, procesos de adopción institucional y el trabajo con expertos e instituciones educativas (lee el artículo). Estos elementos no sustituyen a los estudios de impacto, pero ayudan a valorar la coherencia y la calidad de la propuesta desde una mirada más amplia.

Pruebas estandarizadas

Contamos con varios estudios que analizan la relación entre el uso de la propuesta y los resultados del alumnado en pruebas de matemáticas. Y, aunque cada estudio tiene su diseño, su contexto y sus limitaciones, todos apuntan en una dirección muy parecida: 

Además, las medidas de efecto observadas se sitúan, en general, por encima de lo habitual en estudios de programas educativos de este tipo.

Estudios independientes

Los estudios más relevantes son dos evaluaciones independientes, lideradas por equipos externos: una en Río de Janeiro, a cargo de Germina, y otra en Nueva Jersey, a cargo de WestEd. En ambos casos, Innovamat no diseñó las pruebas ni llevó a cabo los análisis principales, lo que reduce el posible conflicto de interés y aumenta la confianza en los resultados.

Estudios independientes

En Nueva Jersey (Estados Unidos), WestEd realizó un estudio cuasi-experimental con grupos emparejados. Como no era posible asignar aleatoriamente qué escuelas usarían Innovamat, WestEd comparó a estudiantes que utilizaban Innovamat con estudiantes similares de otras escuelas que no lo utilizaban. Para ello, usó datos externos de la prueba LinkIt!, una evaluación que los distritos ya utilizaban de forma habitual. La muestra final incluyó 910 estudiantes: 455 con Innovamat y 455 en el grupo de comparación.

Tras dos años de implementación, WestEd encontró una diferencia estadísticamente significativa a favor del grupo Innovamat, con una medida de efecto de alrededor de +0.2 desviaciones estándar. Según el marco de Kraft (2020), una medida de efecto igual o superior a 0,20 puede considerarse grande en estudios educativos aplicados, comparable a los programas que suelen considerarse de alto impacto en la literatura internacional. Este estudio ha sido revisado por evaluadores externos y ha obtenido una categorización Tier III (evidencia prometedora) en Evidence for ESSA (lee el artículo).

En Río de Janeiro (Brasil), Germina evaluó el impacto de Innovamat en escuelas públicas mediante un diseño experimental con aleatorización estratificada y análisis de diferencias en diferencias. En la primera fase del estudio, 5 escuelas empezaron a utilizar Innovamat y 34 quedaron como grupo de control. Tras dos años de implementación, el alumnado de las escuelas con Innovamat mejoró más que el grupo de control: la medida de efecto fue de +0,16 desviaciones estándar en 2.º de primaria y de +0,20 en 3.º de primaria. Ambos resultados fueron estadísticamente significativos. Este estudio se alinea con la lógica de evidencia fuerte (Tier I) según ESSA, al incorporar asignación aleatoria (lee el artículo).

Germina Brasil

El cambio llega en el segundo año

Los dos estudios, además, muestran una evolución muy parecida. Durante el primer año no se observa todavía un impacto claro en los resultados académicos; las mejoras aparecen después de dos años de uso. Este patrón encaja con una idea clave: cuando un programa implica cambios profundos en la manera de enseñar y aprender matemáticas, el impacto no suele ser inmediato. Primero cambian las prácticas de aula; después, si la implementación se consolida, pueden aparecer mejoras en los resultados.

Estudios internos

Además de estas evaluaciones independientes, contamos con estudios internos que también muestran una relación positiva entre el uso de Innovamat y los resultados en pruebas de matemáticas. 

Por ejemplo, en una adaptación de la prueba TIMSS en México y España, con más de 4.000 alumnos analizados, los estudiantes de escuelas que utilizaban Innovamat obtuvieron mejores resultados que los de escuelas que utilizaban otras propuestas educativas (lee el artículo). El estudio también explicita sus limitaciones: no había asignación aleatoria y no siempre se disponía de datos previos equivalentes para comparar los grupos.

En España, los resultados de la prueba ConMat muestran una asociación positiva entre más años de experiencia con Innovamat y mejores resultados en matemáticas, con una muestra de decenas de miles de alumnos (lee el artículo). Y el programa Artist mostró mejoras relevantes en fluidez aritmética en alumnado con bajo rendimiento: el 81 % del alumnado que recibió la intervención salió de la franja de bajo rendimiento, frente al 53 % del grupo sin intervención (lee el artículo).

La lectura conjunta es importante. Ningún estudio, por sí solo, cierra la pregunta sobre el impacto de Innovamat. Pero distintos estudios, en distintos territorios, con distintas pruebas y liderados por equipos diferentes, dibujan una historia coherente: cuando Innovamat se implementa de manera sostenida, se observa una relación positiva con los resultados en matemáticas.

Actitudes y motivación

Los resultados académicos no son la única variable relevante. Si queremos entender cómo funciona un programa educativo, también debemos mirar qué ocurre con la motivación, la participación y la relación del alumnado con las matemáticas.

En este punto, la evidencia es más preliminar, pero apunta a cambios positivos. Un estudio interno muestra una correlación positiva entre el uso de Innovamat y la motivación intrínseca hacia las matemáticas, aunque no se observan diferencias claras en otras variables, como la ansiedad matemática (lee el artículo). Además, los dos estudios independientes recogen percepciones docentes coherentes con esta idea: ya durante el primer año, los docentes describen más participación, más discusión matemática y una mayor implicación del alumnado. 

Percepción del profesorado

La percepción docente es especialmente importante porque Innovamat no actúa como una intervención aislada sobre el alumnado, sino a través de la práctica del profesorado. Por eso, entender cómo viven los docentes la propuesta ayuda a interpretar mejor los resultados.

En general, los docentes describen una experiencia positiva con el programa, y esta valoración tiende a mejorar especialmente del primer al segundo año de uso (lee el artículo que analiza respuestas de más de 7.000 docentes). Este dato encaja con lo observado en los estudios independientes: el primer año suele ser un periodo de adaptación, mientras que el segundo permite consolidar rutinas, ganar seguridad y aprovechar mejor los recursos.

Los estudios de Germina y WestEd también muestran cambios en las prácticas de aula. Los docentes declaran usar más recursos físicos y digitales, ofrecer más feedback estructurado y promover una enseñanza más activa y centrada en el alumnado,  donde razonar, explicar estrategias, discutir ideas y justificar procedimientos pasan a ser el centro de la clase. Estos cambios no son un detalle menor; son precisamente los mecanismos que, según la teoría de cambio, deberían aparecer antes de observar mejoras estables en los resultados.

Seguir aprendiendo para seguir mejorando

En educación, la evidencia no sirve para cerrar conversaciones, sino para abrirlas con más rigor. Nos ayuda a entender qué está funcionando, qué condiciones hacen posible ese impacto y qué aspectos debemos seguir revisando para acompañar mejor a docentes y alumnado.

Por eso, en Innovamat no entendemos la investigación como algo externo a la propuesta, sino como parte del propio proceso de mejora. Porque poner la ciencia en el centro también significa aceptar que siempre hay algo más que aprender.

Hoy, los estudios disponibles apuntan en una dirección clara. Cuando se implementan los recursos de Innovamat de forma sostenida, aparecen cambios positivos en los resultados, en las prácticas de aula y en la manera en que docentes y alumnos viven las matemáticas. Y ese es, precisamente, nuestro compromiso, el de seguir construyendo una propuesta cada vez más sólida, más útil y más conectada con lo que ocurre cada día en las aulas.

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